Barrios de Colina

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Historia

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Alfoz de Burgos

El Ayuntamiento de BARRIOS DE COLINA esta situado al Este cercano de la ciudad de Burgos, con alguna derivaci√≥n Norte, entre las carreteras nacionales I y 120, en un remolino de tierras que dividen sus aguas entre las grandes cuencas del Duero y del Ebro. Sus tierras son altas, sobre los 1.000 ms. s.n.m., y luminosas, fr√≠as; producen cereales y sostienen caba√Īas de ganado vacuno y ovino. Desde hace mas de mil a√Īos las atraviesa el Camino de Santiago, y SAN JUAN DE ORTEGA es uno de los hitos m√°s celebres y b√°sicos de ese Camino que es uno de los lazos mas fuertes de la Uni√≥n Europea.

A los efectos que esta MEMORIA pretende el an√°lisis hist√≥rico comienza en el siglo IX. Es a finales de ese siglo cuando nace para la Historia el hombre que habita el municipio de BARRIOS DE COLINA. El hombre de hoy es descendiente directo, con las variantes impuestas por casi doce siglos, de aquellos hombres intr√©pidos, cristianos y castellanos ya, pues Castilla comenz√≥ a funcionar en el a√Īo 800, en el Norte de Burgos. Hacia 875 aparecieron por estas tierras los primeros reconquistadores y repobladores, que quer√≠an recuperar la Espa√Īa autentica, destruida por los √°rabes en el a√Īo 711.

Contra lo que algunos puedan pensar, la Reconquista fue una operaci√≥n que dur√≥ ocho siglos y dirigida por la t√©cnica militar de su √©poca. Los condes de frontera recib√≠an a las gentes del Norte, desde Guip√ļzcoa a Galicia y les se√Īalaban t√©rminos para asentarse, tierras para labrar, pastizales para los ganados y r√≠os para instalar molinos; unos actuaban de soldados, otros de labradores y de pastores y otros, los monjes, manten√≠an el esp√≠ritu religioso y la cultura. Estas partes de las fuentes del r√≠o Vena y anejas alas alturas de la Br√ļjula, que entonces se llamaba "cuculla" se reanimo cuando se fundo como castillo y cabeza la ciudad de Burgos (a√Īo 884), aunque fue asignada al alfoz del Arlanz√≥n.

 

En estos finales del siglo IX comenzaron a levantarse poblamientos peque√Īos, no mas de diez 0 doce familias; pero la actividad se animo mucho en estos campos. La colonizaci√≥n pudo durar 30/40 a√Īos y quedo consolidada hacia el a√Īo 920. En este periodo nacen las tres unidades poblacionales que quedan (BARRIOS, HINIESTRA Y ORTEGA), pero en la Historia hallamos seis poblamientos m√°s: OJUELA DE VILLAHUMADA; ORTEGA DE SUSO (Arriba) y DE SUSO (Abajo); SAN MILLAN; SANTA LUCIA Y SANTIAGO DE COLINA. Los poblamientos que dieron origen a BARRIOS, fueron este SANTIAGO DE COLINA, MILANES 0 MILLANES Y COLINA, ya desaparecido.

Estos poblados tuvieron, al principio, su autonom√≠a, pero poco a poco fueron integr√°ndose en el lugar m√°s cercano. As√≠, OJUELA, que esta documentada en el monasterio de O√Īa en el a√Īo 1135, cinco de mayo, quedo en ORTEGA, hoy se llama Granja de Ojuela, y tiene por patr√≥n a San Lorenzo. ORTEGA DE SUSO es citada en 1142 (Fl√≥rez, XXVII, p. 183). Hoy se llama al pago ORTEGA DE ARRIBA, como ORTEGA DE ABAJO se conoce tambi√©n por Granja de los Oteros. SAN MILLAN se uni√≥ a HINIESTRA y se habla de el en 1225, en el Archivo de las Huelgas de Burgos (A. Rodr√≠guez, vol. I, p. 392).

SANT A LUCIA fue agregada a BARRIOS y también SANTIAGO DE COLINA, que sobrevivía en 1515 con su iglesia prestamera.

Durante toda la Edad Media no aparece el nombre de BARRIOS para estos lugares. Cada uno de los que luego serán sus elementos no se acogerán a ese nombre hasta el siglo XVII. En los censos del siglo XVI los encontramos independientes, pero incluidos en la merindad de Montes de Oca, formada por 17 pueblos y poblada en 1591 por 592 vecinos, mas de 2.000 habitantes; en ella formaban Atapuerca, Agés, Pineda de la Sierra, etc. Esta merindad encerraba un valor importante, en la que apenas se ha trabajado y es el de la caza mayor. En el libro famoso de la Montería, se dice que escrito por el rey Alfonso XI que reino en la primera mitad del siglo XIV, aparecen estos montes como excelentes lugares par la caza del jabalí y de los cérvidos. Hay que pensar en el beneficio que redundaba para los pueblos con las cacerías reales o de los nobles, que de unos y otros había en la ciudad de Burgos. El capitulo dedicado a los montes de Burgos y de San Millán de la Cogolla, se abre con "La Mata de San Millán" que es cerca de Sant Johán de Ortega, es buen monte de puerco en invierno et aun en tiempo de los panes..." . Se mencionan Valdefuentes y Valdecarros, monte de la Acebosa y el Camino francés o de Santiago.

Pasado el a√Īo MIL y desaparecido Almanzor, podemos ya dar por seguro el actual Camino de Santiago por estos lugares de ues el Camino no era solo una l√≠nea, sino un cauce de una legua a cada lado de esa l√≠nea donde el peregrino jacobeo hallaba asistencia y dejaba cultura. La fragosidad de los Montes de Oca, la presencia de copiosas nieves y de lobos y tambi√©n de osos, los hizo propicios para escondite de ladrones que asaltaban a los peregrinos.

Hubo un hombre de Dios que no se arredr√≥ ante estos peligros y un d√≠a apareci√≥ junto a ORTEGA, decidido a quedarse all√≠ para toda su larga vida dedicado ala asistencia de los caminantes a Santiago. Se llamaba Juan y hab√≠a nacido en Quintanaortu√Īo, junto al r√≠o Ubierna. Su labor fue tan importante que el emperador Alfonso VII le favoreci√≥ y le dio el se√Īor√≠o de ORTEGA, que el tomo por apellido. Mereci√≥ el bien de todos y la Iglesia lo declar√≥ Santo. No podemos contar aqu√≠ su vida y milagros ni describir toda su obra. B√°stenos consignar su beneficencia y Arte e Historia; la atracci√≥n de devotos en su romer√≠a de primavera, su exquisito arte rom√°nico y el matem√°tico haz de luz de los equinoccios. San Juan de Ortega es uno de los lugares m√°s entra√Īables de la Tierra de Burgos. En el siglo XV se instalaron los monjes de San Jer√≥nimo que, aparte de fomentar la espiritualidad de Sepulcro del Santo, crearon una farmacia que asist√≠a a muchos pueblos de la merindad y a otros fuera de ella.

HINIESTRA tuvo tambi√©n su monasterio ya en el siglo X. Gobernaba Castilla entonces el conde Fern√°n Gonz√°lez, gran favorecedor de monjes y de monasterios por los fundamentales valores que practicaban en la cohesi√≥n y cultura sociales. Hab√≠a por estos pagos un abad llamado don Salido que dirig√≠a un peque√Īo monasterio al que el conde ayudo con donaciones y con su protecci√≥n. Estamos en el a√Īo 947, por las mismas fechas en las que entran en la Historia documentada MILANES y COLINA, bases de los BARRIOS. Los documentos se encuentran hoy en el monasterio de San Mill√°n de la Cogolla. En ellos leemos que el monasterio de Salido se llamaba San Juan de Bonelli; el abad tenia bienes familiares en Arlanz√≥n, que agrego al monasterio; otros los compr√≥ en Milanes y otros los recibi√≥ de amigos, como Sarrac√≠n y Rabisa que un d√≠a le regalaron doce eras de sal, no sabemos si en Poza de la Sal o en Salinas de A√Īana. Siete escrituras nos quedan de ese monasterio que, finalmente, fue agregado a San Mill√°n de la Cogolla.

En este Ayuntamiento de BARRIOS DE COLINA la Historia no cesa nunca de ofrecer noticias, sobre todo, desde que a principios del siglo XII se estableci√≥ en ORTEGA el caritativo San Juan. Los pueblos que los componen viven siempre bajo el se√Īor√≠o realengo, pertenec√≠an a la Corona de Espa√Īa. Pertenec√≠an, hasta la reestructuraci√≥n de 1833, a la llamada Hermandad de Montes de Oca, que ya hemos mencionado; en ella contin√ļan a finales del siglo XVIII, con el rango de Villas. Ya se usa el nombre de BARRIOS aplicado, de momento, a COLINA, MILANES Y SANTIAGO.

De la mitad del siglo XVIII, 1752, conservamos unas magnificas radiografías de los tres pueblos que hoy constituyen el Ayuntamiento de BARRIOS. Están en el extraordinario Catastro, para aquel tiempo, que ordeno formar el marques de la Ensenada. Por el sabemos cuantos datos deseemos saber de los pueblos y de sus habitantes:

BARRIOS DE COLINA es del rey y alas arcas del rey entrega cada a√Īo en Burgos los impuestos de alcabalas (548 reales), sisas (1.270 reales) y cientos (436 reales). 2.254 reales que parecen muchos para una Villa como BARRIOS, que cuenta con 20 vecinos, tres viudas y tres habitantes, en total un ciento de habitantes; 15 vecinos pertenecen al estado noble (hidalgos) y el resto al estado llano. Estos del estado llano pagan 42 reales a la Hermandad de Montes de Oca.

 

El t√©rmino no es grande y, aparte de montes, que dan a cada vecino cuatro carros de le√Īa al a√Īo, labran unas 500 fanegas de variada calidad. Recogen cereales, hierba y los precios son los normales en esta Tierra: La fanega de trigo, 15 reales; la de cebada, 8; la de centeno, 11; titos, 15 reales; el haz de hierba 2 reales; la arroba de lana 20 reales; la libra de queso 1 real y un cordero 7 reales.

 

Los diezmos se pagan en sus respectivas parroquias y se benefician de ellos las parroquias, las iglesias, la Hermandad de Montes de Oca y el monasterio de San Juan de Ortega.

La ganader√≠a consiste en 27 pares de labranza, mas 28 novillos, 25 yeguas de recr√≠a, casi 800 cabezas de lanar. La Villa posee algunas parcelas que arrienda a los vecinos y tiene tambi√©n 2 molinos en el ri√≥ Rebollar y en los Paules, que muelen dos meses al a√Īo. El Concejo no impone tasas, salvo la del vino que paga 2 reales por cantara y que resultan 400 reales al a√Īo de beneficio. No era barato el vino en BARRIOS, probablemente tra√≠do de la Bureba o de la Rioja; por eso, se administraba con cuidado en cada casa, en la que se consum√≠an 10 cantaros de promedio anuales.

Las Autoridades elegidas por el pueblo, no cobraban salarios. El Concejo pagaba al barbero, que venía de Arraya, 14 fanegas de trigo anuales; otras 14 al monasterio de San Juan de Ortega, por los servicios de Botica; al herrero de Agés, 9 fanegas de trigo; al escribano, 2 fanegas de trigo y a los pastores de vacuno y caballar 36 fanegas a cada uno. Un préstamo del monasterio al Concejo al 3 % le costaba a este 268 reales anuales; y por otro censo entregaban 66 fanegas de trigo y 6 gallinas.

Las monjas cistercienses de las Huelgas de Burgos mantenían con BARRIOS unas relaciones fiscales, provenientes de antiguos derechos: Los vecinos del barrio de Colina pagaban la infurción (impuesto de solares) a Huelgas con 7 gallinas y algunos reales; a los capellanes de Huelgas 9 fanegas de trigo y al Hospital del Rey 38 fanegas de pan mediado y otras 6 gallinas. Tanto MILANES como COLINA tenían sus particulares deudas que ellos solos afrontaban. Como puede apreciarse la vida en BARRIOS no era fácil.

Quiz√° la vida resultaba m√°s c√≥moda a los 11 vecinos, incluida una viuda, de HINIESTRA. La Villa era realenga y sus vecinos todos eran nobles. Desde 1746 y no sabemos porque, no pagaban al rey ni alcabalas, ni sisas ni cientos. Su t√©rmino no era extenso y la Granja de Oyuela la ten√≠an en com√ļn con el monasterio de San Juan. Labraban poco m√°s de 200 fanegas que produc√≠an los cereales y a los precios similares a los que hemos le√≠do en BARRIOS. La le√Īa abundaba. Aparte de los animales de labranza hay en la Villa otros ganados y un reba√Īo de lanar con 310 cabezas. De los diezmos, un tercio lo percib√≠a el p√°rroco del lugar, que lo era uno de los dos curas de los BARRIOS; otro tercio lo percib√≠a el Cabildo Catedralicio de Burgos; de los 3/9 restantes, uno era para la fabrica de la iglesia y los otros se entregaban a la Hermandad de Montes de Oca, de parte del rey, a quien pertenec√≠an.

Los vecinos de HINIESTRA, hidalgos seg√ļn sabemos, eligen a sus regidores, no pagan arbitrios, excepto el del vino que suponen 2 reales por cantara. La Villa no paga ning√ļn salario y sus habitantes disfrutan de un molino de una rueda, que muele cinco meses al a√Īo. El Concejo es due√Īo de 15 fanegas de sembradura que labran entre todos y el beneficio lo recoge el s√≠ndico municipal para algunos pagos comunes, tales como los intereses de tres prestamos de 8.745 reales en total. Al medico, que viene des de el Monasterio de Rodilla, le pagan una fanega de trigo; al cirujano de Arraya, cuatro fanegas; al escribano, 1 fanega y al monje boticario de San Juan, 4 fanegas de trigo; el herrero 31/2 fanegas y al saludador del ganado 33 fanegas de pan mediado. No hay jornaleros y entre todos mantienen a una viuda, pobre de solemnidad.

El caser√≠o que seguramente ya exist√≠a cuando apareci√≥ por estos montes de Oca el Santo Juan, que revitalizado por el monasterio, iglesias y hospeder√≠a de peregrinos y, por voluntad del emperador Alfonso VII, paso al se√Īor√≠o abacial. A finales de la Edad Media vuelve al realengo, con rango de Villa y en 1599 cuenta con 12 vecinos, todos del estado llano. ORTEGA ha seguido con inter√©s el desarrollo de la voluntad de San Juan en el periodo de clerical y luego en el monacal. Es cabeza de la celebre y larga Cofrad√≠a del Santo Jacobeo cuyo cuerpo custodian con toda devoci√≥n.

En 1752, los encargados regios del importante Catastro reciben las declaraciones de los monjes y de los vecinos. Aqu√≠ nos interesan las de los vecinos. Estos declaran que su Villa se llama SAN JUAN DE ORTEGA Y que su t√©rmino tiene aproximadamente legua y media de circunferencia. El suelo es de variada calidad y es igual en productos y precios que en BARRIOS y en HINIESTRA. Aqu√≠, quien cobra los diezmos es el monasterio, que es el responsables de la asistencia espiritual de la Villa. Como secuela del antiguo se√Īor√≠o, los vecinos pagan, por infurci√≥n un d√≠a de trabajo para el monasterio y una gallina por a√Īo cada uno. A la Hacienda del rey pagan alcabalas, sisas, cientos y servicios, pero no se nos dice la cantidad que suponen.

Los vecinos siguen siendo 12, m√°s dos habitantes. La declaraci√≥n ganadera parece hecha en conjunto por el concejo y el monasterio. El monasterio posee dos colmenares, uno de 60 pies, quiz√° en la Granja de Ojuela y otro de 70, dentro de la huerta claustral. Tanto la miel como la cera interesaban mucho a los monjes para su alimentaci√≥n, liturgia y farmacia. La caba√Īa ovina se acercaba alas 800 cabezas; la caprina, a 57; la vacuna, 96 y la equina a 31. El Concejo posee una casa para sus reuniones, una herrer√≠a y un mes√≥n, que contribuye al com√ļn con 55 reales anuales; el √ļnico impuesto que cobra es el del vino, a cuyo precio de origen hay que a√Īadir el acarreo (3 reales) y dos reales concejiles. No era barato el vino en SAN JUAN DE ORTEGA, pero se consum√≠an 196 cantaras, por 10 que correspond√≠an a cada vecino 18 cantaras al a√Īo, igual a 24litros par mes.

ORTEGA con 144 reales de costa, afrontaba otros gastos como los intereses de varios prestamos; las visitas del medico y del cirujano. En la Villa vivía de limosna un pobre de solemnidad.

En este esquema vivieron las tres Villas componentes del actual Ayuntamiento de BARRIOS DE COLINA. Pero, el siglo XIX se presentaba con peligrosos augurios que, en efecto se cumplieron: la invasi√≥n francesa de 1808 y los seis a√Īos de guerra; la revoluci√≥n de 1820; las guerras carlistas iniciadas en 1833; la supresi√≥n de los monasterios y el "inmenso latrocinio" que sigui√≥; la perdida de las provincias americanas, etc. Algunas consolaciones trajo ese siglo; la nueva y mas racional administraci√≥n pol√≠tica... Por esta raz√≥n, en 1833, Espa√Īa se dividi√≥ en 49 provincias; estas en partidos y se dio rango de alcald√≠as a todos los poblamientos.

Pero, inmediatamente, surgi√≥ la inconveniencia de alcald√≠as tan peque√Īas y carentes de medios para cubrir las costas de la creciente y complicada administraci√≥n municipal. Y se acudi√≥ al remedio de la reducci√≥n de Ayuntamientos y al de su agrupaci√≥n. Lo mismo que ocurri√≥ en la Alta Edad Media. Anotemos muy brevemente la situaci√≥n de los componentes del Ayuntamiento de BARRIOS DE COLINA:

SAN JUAN DE ORTEGA en 1842 reunía 46 habitantes en 24 casas; el Monasterio estaba ya vacío por la inicua Exclaustración. La capilla de San Nicolás era la parroquial. El Camino de Santiago sin peregrinos administraba los "barrios" de Ojuela y de Casa Prado. Vivía del cereal y del ganado. Pagaba de contribución 1.419 reales.

HINIESTRA contaba 26 habitantes en 12 casas. Adem√°s de la iglesia de la Natividad de Nuestra Se√Īora cuidaba la ermita de San Crist√≥bal. Se consigna el molino intermitente. Contribu√≠a al Estado con 1.407 reales.

BARRIOS (Colina, Milanes y Santiago) sumaba 128 habitantes en 30 casas. La antigua iglesia de San Martín, ahora se titula de la Virgen del Pilar.

Mantiene sus buenas fuentes y sostiene una escuelita para 16 alumnos, cuyo maestro cobra 14 fanegas de trigo. Los dos molinos solo muelen en invierno. Cultiva cereales y plantas como el lino y el c√°√Īamo. Paga al estado 2.117 reales.

Sobre estas bases, y de acuerdo con la Ley de 24 de enero de 1845, se instaura el Ayuntamiento Constitucional de BARRIOS DE COLINA. Este comienza a andar con la buena noticia de que el nuevo invento del ferrocarril pasara por BARRIOS y tendrá estación para mercancías y viajeros. En efecto, el tren vino (1862) y proporciono jornales, comodidad y distracción a los vecinos. A principios del siglo XX se doblo la línea; el Cronista ha conocido, incluido su abuelo, a muchos de los que trabajaron en el tren y a hijos del pueblo que gastaron sus vidas como ferroviarios.

La poblaci√≥n creci√≥: en 1900, el Ayuntamiento contaba 465 habitantes que en 1950 descend√≠a a 256. En la segunda mitad del siglo XX se opero en Espa√Īa una revoluci√≥n radical, sobre todo en el Campo, por factores de todos conocidos, que trasvaso millones de personas a la Industria y a los Servicios. Sin embargo, el Camino de Santiago se revitalizo y se reconvirti√≥ en hecho religioso y sociol√≥gico. SAN JUAN DE ORTEGA volvi√≥ a brillar como un hito del Camino. El Ayuntamiento de BARRIOS DE COLINA se resiste a morir y vivir√°, aunque su poblaci√≥n se haya reducido a 75 habitantes en el a√Īo 2000.

Tras la lectura de esta MEMORIA me complace ofrecer a V.I. el siguiente ESCUDO MUNICIPAL: Medio Partido y Cortado. En primero, sobre gules venera de oro, cargada con Cruz de Santiago (en gules). Segundo, sobre azur busto de Santo a su color con aureola de santidad en oro. Tercero, en plata, roble terrazado y carnero pasante a su color. Bordura de sinople cargada con nueve estrellas de oro, de seis puntas. Al timbre, corona real cerrada.

Parece la m√°s justa y apropiada expresi√≥n de identidad del Ayuntamiento: Primeramente se reconoce el Camino de Santiago como raz√≥n pasada y presente de la notoriedad de BARRIOS. Sin el tren, que hoy pasa de largo, y con el Camino Jacobeo ignorado, este Ayuntamiento se sumir√≠a en el olvido. Por eso, le damos la mayor importancia. El segundo campo aparece dedicado a San Juan de Ortega, con agradecido recuerdo al hombre que hizo de este suelo un solar de caridad, de beneficencia y de singular belleza art√≠stica. EI Ayuntamiento de las tres Villas no puede olvidar al Santo que dejo en su obra, el monasterio y la asistencia, en valor perenne y envidiable. En tercer lugar, dedicamos el campo a la paz campesina representada por un roble se√Īero y un carnero pasante, pues el √°rbol, el ganado y la agricultura salvaron la econom√≠a del Concejo. Finalmente, en la bordura de sinople se clavan nueve estrellas de oro, representando alas tres villas existentes y alas seis villas m√°s que existieron y siguen viviendo en la Historia. La Corona Real es obligada recordaci√≥n de Espa√Īa, que es una Monarqu√≠a Parlamentaria que nunca han olvidado, ni olvidaran los hijos de esta tierra castellana y, sobre todo, espa√Īola.

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